Papel
Según explica Francesca Pietropaolo en el texto curatorial que ha escrito para estas obras, “para Tacla, dibujar se vuelve una necesidad existencial. Una acumulación de gestos que otorga forma visible a un espacio interno de resonancia mental y emocional, sugiriendo profundidades infinitas que trascienden la bidimensionalidad del plano de la hoja. Si bien es mayormente conocido por su pintura, Tacla siempre ha manifestado preferencia por el dibujo como medio de exploración de sí mismo y el mundo; como una síntesis potencial de lo extremadamente personal y universal.”

A eso Jorge Tacla agrega que, “siempre el trabajo sobre papel tiene una gran intimidad y fragilidad, siendo así mucho más vulnerable, algo que no tiene la obra sobre tela. Por otra parte, el dibujo tiene un elemento de inmediatez ya que sucede en distintos lugares y circunstancias como, por ejemplo, un viaje. Es decir, no nace en un taller o estudio”.

“A menudo, el arte y la vida se mezclan en los dibujos de Tacla”, escribe la curadora italiana, “en donde las referencias misteriosas a las experiencias de cada día pasan a ser una meditación universal sobre temas como la transformación, el amor, la pérdida, la vulnerabilidad y la violencia. Las obras en papel de Tacla de 2003 y 2004 no son una excepción. Realizadas en un espacio de su estudio de Nueva York, dedicado exclusivamente a la creación artística, estos gouaches fueron producidos en el lapso de un año, durante una época de cambio, vulnerabilidad personal y búsqueda interior.”